Según un informe del grupo de traducción de la agencia de noticias “Hawzah”, Abdullatif Al-Zayani, ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, afirmó de manera contradictoria que Baréin avanza hacia la consolidación de su posición como modelo mundial de tolerancia y convivencia pacífica, fomentando el entendimiento y el respeto a la diversidad religiosa y cultural.
Esto ocurre mientras, simultáneamente, han aumentado las campañas de detenciones arbitrarias contra eruditos y ciudadanos chiíes, las expulsiones forzadas, la revocación de la ciudadanía, así como el ataque contra los oradores de los púlpitos religiosos. Asimismo, el gobierno de Baréin ha ejercido de forma sistemática la discriminación y la represión sectaria, consolidando un ambiente de asfixia política y marginación contra la comunidad chií.
Además, se mantiene la negativa a reconstruir más de 38 mezquitas pertenecientes a los chiíes que fueron destruidas por las fuerzas militares —con el apoyo de las fuerzas saudíes—, quienes participaron en la represión de las protestas de la revolución del 14 de febrero de 2011. También, el rezo del viernes central en la mezquita del Imam Sadiq (la paz sea con él) en la región de Diraz ha sido prohibido durante más de ochenta semanas consecutivas.
Su comentario